16 septiembre 2012

Es mujer duerme




¡ Ay! Si la primavera
consintiera en visitarme.
Si mi corazón fuera rayo y,
mis piernas cuarzos pálidos,
confiables.


¡Ay! Si la soledad
doliera menos
y la piel manchada
de pecado,
lo ansiara y provocara.



Nada tensa mis nervios
ni riza mi boca al deseo.
Mansa, relicario, misal,
esta mujer duerme
un sueño blanco e importuno.


Cae la última gota de rocío
entre mis pechos sosegados,
sobre mis labios pálidos,
en mis muñecas finas,
por el vientre blando
que, ayer, enamorado,
abría banderas
y entonaba himnos.



© Ana di Cesare

0 comentarios: